Ataque con drones de largo alcance contra un centro petrolero ruso deja 13 muertos.
Bajo la luz de un cielo sin luna, el zumbido grave, similar al de una cortadora de césped, de los motores de combustión interna vibraba en el aire fresco de la noche, anunciando un cambio drástico en la geografía del conflicto. En lo profundo del interior de Rusia, lejos de las líneas de trincheras activas del Donbás, un centro energético de vital importancia estratégica se convirtió en el foco de un asalto aéreo altamente coordinado. Cuando los vehículos aéreos no tripulados (VANT), que volaban a baja altura y eran prácticamente invisibles, alcanzaron sus objetivos, las detonaciones resultantes rompieron el silencio, provocando una enorme conflagración industrial que se cobró la vida de 13 personas y dejó decenas de heridos. Esta operación representa uno de los ataques asimétricos más letales y de mayor penetración ejecutados desde el inicio de la guerra. Al sortear sofisticadas redes de defensa aérea multicapa, el ataque expuso las vulnerabilidades inherentes de la infraestruc...