Catastróficas inundaciones entre Nepal y China dejan más de 1.000 muertos en la región del Himalaya.
La geografía del Himalaya siempre ha impuesto una frágil tregua entre las comunidades asentadas en sus profundos valles y los colosales elementos que las rodean. Recientemente, esa tregua se rompió por un fenómeno meteorológico de proporciones históricas. Aguaceros torrenciales sin precedentes y lluvias torrenciales persistentes provocaron inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra catastróficos en las regiones transfronterizas de Nepal y el sur de China, cobrándose la vida de más de 1000 personas y desplazando a decenas de miles más. A medida que los ríos se desbordaban y laderas enteras se derrumbaban sobre valles poblados, el desastre puso al descubierto la extrema vulnerabilidad de una de las zonas habitadas con la topografía más extrema del planeta. La noche en que crecieron los ríos La catástrofe comenzó con un patrón meteorológico que desafió los modelos de pronóstico regionales. Durante un período de cuarenta y ocho horas, un río atmosférico saturado...